Hipertiroidismo felino tratado con yodo radiactivo

12-03-2019

Leo es un gato Común Europeo macho castrado de 11 años de edad que fue diagnosticado de hipertiroidismo el febrero de 2018. Los propietarios describían un cuadro crónico de vómitos y el examen físico solo mostraba un nódulo tiroideo derecho levemente incrementado de tamaño. Las analíticas iniciales mostraron una elevación de la hormona tiroidea (T4 total 6.5 µg/dl ref: 0.8 – 4.7) con una función renal (mesurada con creatinina y SDMA) dentro la normalidad. Debido a la posibilidad de dolencias concomitantes, se realizó una ecografía abdominal, sin alteraciones. El análisis de orina no mostró ninguna alteración ni proteinuria.

El tratamiento inicial fue metimazol 2.5mg cada 12 horas. Durante los primeros controles, el paciente mostró una mejora clínica importante sin vómitos necesitando una dosis de metimazol de 3.75mg cada 12 horas para mantener una hormona tiroidea dentro la normalidad. Aun así, en una revisión realizada 4 meses después del inicio del tratamiento, las analíticas mostraron un hipotiroidismo iatrogénico (T4 total 0.6 µg/dl ref: 1 – 4 y TSHc 2.27 ng/ml ref: 0.03 -0.6) y azotemia renal (creatinina 2.13 mg/dl ref. 0.5 -1.9, SDMA 19 µg/dl ref. 0 – 14 y densidad orinaría de 1.010).

Debido al impacto que tiene el hipotiroidismo iatrogénico en el riñón y a la disminución de la supervivencia en gatos, se decidió reducir la dosis del tratamiento a 2.5mg cada 12 horas. En todo momento, Leo mostró una presión arterial sistólica menor a 160 mmHg. Los controles posteriores mostraron una mejora de la hormona tiroidea (T4 total 2.2 µg/dl ref: 1 – 4 y TSHc 0.48 ng/ml ref: 0.03 -0.6) y función renal (creatinina 1.5 mg/dl ref. 0.5 -1.9 y SDMA 12 µg/dl ref. 0 – 14).

Debido a la posibilidad de curar la dolencia y una mejora de la calidad de vida asociada a la retirada de fármacos antitiroidales, Leo recibió la terapia con yodo radiactivo en noviembre del 2018. La hospitalización fue rápida (2 días) y no comportó ningún problema para Leo (comía bien, estaba tranquilo y en todo momento recibió la atención de nuestro equipo de hospitalización). Las visitas realizadas al mes y 3 meses confirmaron el éxito del tratamiento.

Actualmente, Leo se encuentra muy bien, no necesita ningún tratamiento oral, no tiene signos gastrointestinales, no hay evidencia de alteración renal y tiene una función de la tiroides normal, sin hipertiroidismo o hipotiroidismo (T4 total 1.5 µg/dl ref: 1 – 4 y TSHc 0.16 ng/ml ref: 0.03 -0.6).

La terapia con yodo radiactivo (I-131) es considerada el tratamiento de elección para el hipertiroidismo felino. El objetivo del tratamiento es resolver el hipertiroidismo y evitar el hipotiroidismo. Una sola inyección de yodo radiactivo cura el hipertiroidismo en aproximadamente el 95% de los gatos.
El yodo radioactivo se administra vía subcutánea y se concentra en las células foliculares tiroideas hiperactivas incorporándose a la tiroglobulina. El isótopo I-131 emite rayos gamma y partículas beta. Los efectos ionizantes de las partículas beta son los responsables de la destrucción de las células hiperactivas. Debido a que las partículas beta viajan a una distancia corta de 1 a 2 mm, la glándula paratiroides no se ve afectada. El tejido tiroideo atrófico no concentra el yodo y sólo el tejido tiroideo hiperactivo funcional es afectado por el tratamiento. El yodo que no se concentra en la glándula tiroides se elimina a través de la orina y heces. Los gatos deben permanecer con nosotros en una instalación adaptada de aislamiento de 2 a 5 días después de la inyección dependiendo de los niveles de radiación.
Nuestro equipo de hospitalización cuida y vigila (sistema de cámaras), alimenta y limpia las jaulas durante todo momento.

Puedes encontrar más información en nuestra web: yodo radioactivo